lunes, 28 de mayo de 2012

Mi vida es...


Mis queridos, creo que me tomé muy en serio eso del momento Calamaro y me relaje tanto que hasta relaje este sano vicio de contarles cosas divertidas, inesperadas en fin. Felizmente mi ausencia tuvo su fruto, engorde un par de kilos, me divertí un poco, conocí gente nueva y me metí en una serie de hechos infortunados que me llevaron a pensar que mi vida la estaba escribiendo un libretista de novela mexicana y que para colmo creo que le robaba las ideas al libretista de floricienta ¡que bárbaro!

Y obviamente después de una conversación con mi querida Watson (déjame decirte amiga mía que  gastar mi saldo contigo es increíble… me das tantas ideas!) agarré la laptop, busqué el google, puse MI VIDA ES… enter  y ¡sucate! Que me encuentro con unas páginas muy interesantes la mayoría un tanto negativas, otras divertidas como una que decía que era un portal hecho por frikis reunidos para ver quién tiene la vida más triste(o sea  ¿De verdad?) Me causó mucha gracia, pero también me cuestionó de cómo percibimos nuestra vida.

Algunos piensan que su vida es un mal chiste, otros viven en su drama, y nos hacemos muchas bolas, nos ahogamos en nuestras chapitas, en fin, creo que deberíamos cantar con Salvador adamo… “Es mi vida, no es un infierno tampoco es un edén…” Y sí, nos pasan cosas que no entendemos, como las que me pasaron a mí este fin de semana, te pueden indisponer, te pueden robar un beso y no sentir nada, te pueden regalar el mejor momento, pueden decepcionarte, pueden hacerte llorar y al segundo hacerte reír; regalarte una sonrisa y darte el mejor consejo, despertar y que te mate la resaca, pero despertar feliz y con nuevos retos.

Por eso ayer cuando inquieté a mi Watson con la frasecita trillada de porque mi vida no es como en una película, me senté y pensé si pues mi vida no es una película, ni menos está escrita por un libretista de cuarta. Mi vida es aprendizaje, nada más que eso. Y yo voy aprendiendo a perdonar y sobre todo a perdonarme a mí misma,  a amar apasionadamente, a no buscar respuestas si no verdades y con eso aprendes a desconfiar y a confiar en quien menos te lo pensabas, a conservar amigos y a dejar a otros, aprendes a arriesgarte… aprendes.

Yo he aprendido mucho de las casualidades y saben que es lo lindo de las casualidades… es que no existen. De verdad tengo la firme convicción de que las cosas pasan por algo y que las personas llegan a tu vida siempre para un buen fin. Por eso me encanta serendipity, ni lo pensaste, ni lo planeaste llegó a ti para un fin, lo que quieras hacer con eso es cosa tuya.

Aprendamos a vivir. El dolor es inevitable, sufrir es opcional; y como andan diciendo por ahí: “Los errores no se niegan, se asumen. La tristeza no se llora, se supera. El amor no se grita, se demuestra. Sé fuerte para que nadie te derrote, sé noble para que nadie te humille, sé humilde para que nadie te ofenda...y sigue siendo TÚ para que nadie te olvide”

Paz y bien
Serendipia

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