Y todo pasó así, tan rápido que casi no sale el post. Y es que agosto se
me pasó en una tarde, sí así lo sentí, la Serendipia hizo alarde de su gracia y
me llenó no sólo de alegrías, sino también de penas, y con esas penas la
esperanza de saber que todo va estar
bien y que todo en esta vida pasa por algo, y que las casualidades no existen,
que de alguna u otra forma tu querer hace que el universo conspire a tu favor
para darte lo que deseas, bueno o malo y que todo lo dicho siempre se cumple.
Pero hay un factor sorpresa en la Serendipia que no deja de impresionarme,
sobre todo porque creo que es la que más conspira a nuestro favor.
El mes empezó triste, diciendo adiós, con la pena de la muerte y la
penumbra de la soledad, pero con la fortaleza de tener que ser la fuerza de
quienes amas, a esa familia que uno escoge que son los amigos, dejas de pensar en ti mismo y en tus pequeños
problemas para abrazar con amor los de ellos solo por eso, por amor, y aunque
tus días sean grises contar con su alegría hace que valga la pena el día a día.
Y creo que esa entrega te hace más sensible, dejas de lado tu orgullo y
vez los errores del pasado como bromas pesadas de tu capricho, vez con más claridad
y te pasa que cuando te llega la oportunidad de perdonar abres tu corazón y
actúas como humano y perdonas por lo mismo, por amor; Porque el corazón tiene razones que la razón
desconoce, no sabemos porque actúa, solo lo dejas ser para que pueda ser libre.
Sí, sin quererlo, sin buscarlo me di la oportunidad de dejar el miedo atrás
y por fin ser libre de decidir si vale o no la pena perdonar, resulta que vale
mucho cuando se trata de quien fue y será tu mejor amigo. No entraré en
detalles pero hasta ahora es la mejor Serendipia de este año (cosa que me pone súper
feliz porque fue tal cual, sólo me falto hacer el pasito de la victoria).
Desear es atraer, y atraer es saber que ya lo tienes, consciente o
inconscientemente uno lo hace y mientras más cosas positivas desees más de eso
llegará a tu vida. Así aprendes a viajar con tranquilidad en la vida, abriendo
puertas que no querías abrir, cerrando otras, tomando decisiones buenas y malas
para aprender. Y así, después de muchos días de buscar inspiración no me di
cuenta que la mejor estaba frente a mí, debo dar gracias a mis amigos que siempre sacan
lo mejor de mí y me permiten regalarles unas cuantas palabras para alegrarte el
día o simplemente de darte la esperanza que aun en este mundo caótico pasan
cosas buenas, si es que realmente quieres que pasen.
Date la oportunidad de elegir lo mejor para ti. Quien sabe, derrepente
tú puedes ser la Serendipia de alguien.
Paz y bien
Serendipia