Hay días blancos, días grises; días con cosas
buenas y días con cosas malas… yo vengo a contarles de esos días que combinan
eso más el infierno a la N potencia. Si estoy hablando de eso días en los que te
sientes peor que basura y ya buscas automáticamente tu bolsita negra para
envolverte y ponerte en la esquina.
Si días en los que la Bendita ley de Murphy se
explaya tanto como puede, solo para seguir restregándote en la cara que
necesitas que te pasen el cuy o algo porque estás más salado que calzoncillo de pescador.
En fin, si, me estoy quejando de mi mala racha,
generalmente no lo suelo hacer pero todos tenemos semanas que son épicamente un
desastre (bueno algunos meses, otros hasta años), y esta fue una de esas, entre
las deudas, planes fallidos, sentimientos heridos decidí no creerle tanto a mi
amigo Timón y mande a la shit al Jakuna
Matata, porque estuve por rematar un buen par de riñones para pagar mis “deuditas”,
me fregaron mis vacaciones y para colmo me ahogue en mi chapita, digamos que elegí
el alcohol para ahogar las penas y las pinches sabían nadar así que como dice
mi abuelita… ¿Ay me jodí!.
Es que cuando más piensas que estas mal, peor
te va, si después de un par de vinos y de un desahueve de mi querida Watson me
di cuenta de eso, pero obvio somos seres humanos, más allá de ser un montón de
carne y huesos, somos un manojo de emociones y sentimientos. Entonces es
deducible que nos joda sentir que al resto del mundo le va mucho mejor, vemos
nuestra triste realidad y empiezas a deducir que no hay maricón ni zorra sin
suerte; y lo peor de todo es que cuando te das cuenta de que no encajas en esa
descripción comienzas a pensar en huevadas como en invertir en tu cuerpo y
empezar tu profesión de “esposa trofeo” o bueno si eres un varoncito empiezas a
pensar como Koki Belaunde, con tal la mariconada vende.
Imagínate que tan miserables nos podemos
sentir, pero como dice mi abuelita todo tiene solución menos la muerte,
entonces te detienes, piensas, lloras un rato, te quejas, y después de
empincharte con medio mundo y hacer tu pataleta te das cuenta que aunque duela,
SHIT HAPPENS, y cuando pasa te la limpias y sigues para delante.
Lo sé, mi momento de histeria se convirtió en
un motivo pitufante para darme cuenta, que bueno si bien es cierto Murphy me
llega, en algo tiene razón NADA ES TAN FACIL COMO PARECE, aunque veas que
algunos se las llevan fácil, tarde o temprano verás que la vida les pasará la
factura por todas esas “facilidades” que se les brindó, que eso de que no hay
maricón ni zorra sin suerte, bueno yo creo que podríamos pensar que lamentablemente
por encima del talento está la vara. Y qué bueno todo este sube y baja
terminará en la frase del ganador, si ese que persevera hasta el final, aunque
duela, no hay nada más rico que disfrutar de tus propios logros, sabiendo que
el único que fue capaz de hacerlo fuiste tú mismo.
Así que si
la vida te da la espalda pellízcale el poto, matate de risa y sigue para
delante, nada mejor que el sarcasmo para alegrar tu día.
Paz y bien
Serendipia
PD: te dejo un videíto, para empezar el día con
buena vibra!